Publicado el: sáb 10, May, 2014

Nuevamente el Animal Darwinesco nos sorprende con su ironía, hoy el Oxímoron…

 

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Es menester de mi oficio declarar el enorme regocijo que me produjo encontrar una nueva musaraña en el mismo lugar que la anterior. Y lo más gratificante es, que esta supera en el ranking al mamífero del primer artículo.

 “Impuestos, solución para todos” Publicado el  30 de abril  2014.

  Impuestos, solución para todos. Será que esta musaraña quiere entregarnos un “Oxímoron” o combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido. Ejemplo, “Actuar con naturalidad”.

  La verdad no creo que sea capaz de mirar tan profundo. Podría ser un oxímoron falso o sin sentido como por ejemplo “Elefante carnívoro”.

 En fin, la partida de este artículo es digna de un caballo de carrera, atacando de frentón. “”Un par de diputados de la Nueva Mayoría”. Ninguneando a honorables elegidos por voto popular. Luego

“ propuso subir los impuestos a ciertos alimentos ricos en sal y azúcar para disminuir la obesidad”. No veo lo complejo de aceptar que el sodio y el azúcar en nuestros alimentos ha sido una barata y cruel forma de dañar el cuerpo humano habituándonos a consumir alimentos deficientes en nutrientes y ricos en estas dos sustancias, que colaboran en la construcción de cuerpos poco ágiles y sedentarios. Hasta aquí hay una forma común de interpretación del lenguaje, pero en el cambio de párrafo comienza la verdadera naturaleza de nuestro mamífero.

  “Siguiendo el mismo planteamiento,” es decir usando una lógica similar “propongo” dice nuestro cerebro reducido “subir los tributos a la bencina, para disminuir la contaminación”. ¿Será ironía lo que quiere comunicar o bien, cree que tiene algo que decir frente a los problemas que atañen a la cantidad de autos en Santiago? ¿O simplemente su pequeña masa gris apunta a hacernos reír por obviedad?

 Sigamos, “sobre los moteles, para privilegiar la fidelidad”. Aquí nos detendremos, porque es evidente que la naturaleza de este “lechal” o “mamón” es absolutamente conservadora e imberbe. Ya que el desconocimiento de que una persona con un sueldo mínimo no tiene posibilidad de asistir a un motel. Sino que son los hombres y mujeres casadas las y los que utilizan este tipo de espacios. Es el fin en sí, de tantas jornadas laborales intensas y fatigosas que encuentran un lugar de trasgresión donde se rompa el umbral valórico y aquellos conservadores den libre rienda suelta a sus más profundos deseos. Porque es con esta acción que se sustentan los moteles. Gracias a los casados que utilizan estos espacios para esconderse y sosegar su ímpetu y naturaleza lujuriosa. No hay más que decir, nuestra querida Musaraña es y será una conservadora más privada del libre albedrio para realizar el acto impúdico a diestra y siniestra de los ojos de algún Monseñor.

  “Sobre las Sandalias, para aumentar el buen gusto en el calzado”. ¿Y es que nos debemos a un calzado de peregrino, pastor o carpintero?, sin herir la dignidad que embiste tales rubros o labores. ¿Será que de esta musaraña no salen más ejemplos que aquellos encontrados en las Santas Escrituras? Sigamos nuestro camino. “Sobre el implante de los labios, para dejar intacta la belleza femenina”. Y es que este mamón no puede dejar de evidenciarse como un seguidor de aquel filosofo iluso que creo esa imagen de “media naranja”… “un cuerpo para una misma Alma” o un cielo perfecto paralelo a nuestra realidad”, ¿Será que aquella imagen femenina tiene el cabello de los cuentos de los hermanos Green o de Hans Christian Andersen?, ¿Qué la estética no cambia en las distintas etapas de nuestra historia? Es mejor suponer que aquella musaraña tiene como objetivo ubicar a esta damisela sin implantes en un lugar Santo e inmaculado, que hasta ahora no moleste y este relegado a servir en casa con el silencio más perfecto del mundo.

  Sobre los “pantalones cortos masculinos, para preponderar la elegancia”, aquí se cae estrepitosamente frente a su anhelo virginal de convertirse aunque sea en un instante en un “macho”, en un “hombre hecho y derecho” como lo diría cualquier representante senil de 1930. El deseo de querer mostrar pantalón largo, que cuando se le permitió usarlo el pobre siguió sintiendo que las piernas flacas o gordas se le estremecían de frio con la brisa. Porque en su mente nunca saco el pantalón corto y siguió siendo un niño de pecho con ganas de lactar de vez en cuando. Un elegante mamón.

  Por ultimo hace su llegada de forma torpe afirmando “y sobre las películas depresivas, para no dejar entrar la tristeza en nuestras vidas”. Definiéndose como un consumidor light de productos insustanciosos, de imágenes llenas de glamour y brillo para reír y emocionarse los domingos por la tarde. Qué tiene de malo la tristeza?, una emoción que nos instala en la bella capacidad de reflexión sobre el otro. La empatía. El término de un atardecer, las últimas gotas de lluvia, una flor marchitándose que nos invita a ser capaces de acordarnos de su belleza. Es una emoción sublime que el ser humano tiene y que nos acompaña en momentos de crecimiento. Entonces, ¿tenemos que ser felices siempre?, ¿debemos nuestro estado al hecho de mirar cosas bellas y vivir situaciones perfectas? Este representante de la superficialidad chilena es nuestra musaraña de hoy y gratamente ha superado la primera. Salida de caballo de carrera y llegada de burro sin su condición.

Hasta  un nuevo encuentro.

El Animal Darwinesco

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